Hace unos días Edgar Allan Poe
hubiera cumplido años, claro, sabemos que ningún ser humano ha llegado a tener
más de 150 años, y aunque lo hubiera, ¿el cuerpo resistiría vivir esa edad?
Al llegar a los 80 muchas
personas (si es que aún viven) sus cuerpos están cansados, agotados y agobiados
ante lo que representa el sacrificio que es vivir. Aún cuando jóvenes, estas
personas hayan mantenido una dieta sana, con ejercicio, sin consumos exagerados
de algún tipo de droga (lícita o ilícita) el cuerpo empieza a desgastarse y al
llegar a una edad avanzada el término muerte no causa miedo sino placer.
Llegamos al punto en que volvemos
a recordar a Poe, un escritor que siempre estuvo cercano a lo que algunos
llaman “divina” muerte.
Cuando Poe apenas era un niño sus
padres murieron, por lo que fue adoptado por una pareja con la que apenas tuvo
contacto, las peleas era de los más común en su hogar. Poe se encerraba en su
habitación y demostraba su soledad y tristeza a través de sus escritos.
Su esposa murió de tuberculosis y
a la edad de 40 años Poe falleció, aunque la causa permanece desconocida.
Muchas personas, ya sea a través
de películas, lecturas, ideas o pensamientos han imaginado y/o anhelado vivir
eternamente.
Obviamente esta idea de vivir por
muchos años, tal vez siglos es más codiciada por alguien que ha disfrutado del
poder, del dinero o de la gloria y le es muy difícil desprenderse de este modo
de vida. Alguien que ha carecido de riqueza, y que por lo contrario ha tenido
que trabajar muchos años de su vida sin poder gozar de unas vacaciones lujosas,
que difícilmente ha probado manjares exóticos e incluso haber bebido champagne
podrá desear vivir más tiempo.
El propio cuerpo llega a pedir,
incluso exigir un descanso eterno, ya sea en el cielo, como parte de la
naturaleza en un mundo más allá de lo conocido. La muerte pasa a ser la
compañera anhelada en la que se confía ciegamente sin ningún temor. Al
contrario, estar vivo es una pesadez que embarga el cuerpo y lo llena de
tristeza y dolor.
Hoy recordamos a Poe como un
poeta y escritor de fragmentos de dolor, miedo y soledad. Alguien que siempre
hablo de muerte como una faceta más de la vida y no como un ser temible y
violento.
¿Para qué vivir eternamente?,
¿para poder sacrificar personas?, ¿para tener un control total de la humanidad
y de las cosas y hacer de tiranía una forma efímera de ser feliz?, ¿o un simple
humano que vivirá triste y sólo porque aquellas personas que tanto amaba se han
ido y nunca podrá tener una felicidad eterna? Como lo dijeron los elfos en la
cinta “El señor de los anillos”, los inmortales tendrían envidia de los seres
humanos porque tienen la fortuna de morir, es decir, descansar de tanta maldad
que el propio humano ha y seguirá engendrando.